viernes, 23 de febrero de 2018

Lunada 24 de febrero *Zoológico Nacional Simón Bolívar*

17:30 a 22:00. Organiza CIENTEC.


Charla por

Marie Lissette Alvarado 


José Alberto Villalobos


La Luna es el único satélite natural de la Tierra.

Está a 30 diámetros terrestres de la Tierra.

Gira alrededor de la Tierra ("revolución") en 27,5 días 


Simultáneamente, la Luna gira sobre sí misma ("rotación"), en 27,5 días.

Por ese motivo, la luna siempre le da el mismo lado ("lado cercano") a la Tierra, no importa la fase lunar.

Si pudiésemos ver la Tierra desde la Luna, no la miramos trasladarse, sólo rotar sobre sí misma. Pero las estrellas de fondo si se trasladarían. 


Sin embargo, de una llena a la siguiente hay 29,5 días.

Cuando la Luna da una vuelta completa, la Tierra también ha recorrido una parte de su órbita. 

Entonces la Luna debe girar unos grados más, para alcanzar la nueva posición de llena.
Por ese motivo, en febrero no puede haber dos lunas llenas, como si sucedió en enero y sucederá en marzo de este año.

En el 2018 no habrá luna llena en el mes de febrero.

Tierra llena y Luna llena al mismo tiempo.

¿Es posible?


Orto de la Luna (salida por el horizonte Oriental).

Observe la posición del "Mare Crisium" y los otros que delinean las "orejas del conejo", hacia arriba.
Esto siempre es así, no importa la fase lunar.

En el ocaso de la Luna (ocultación por el horizonte occidenal), las orejas del conejo se ven hacia abajo.

La Luna, lo mismo que la Tierra y los demás objetos del Sistemna Solar, siempre tiene una mitad iluminada por el Sol.

Pero debido a la perspectiva con que la vemos desde la Tierra:

La Luna llena sale a la 18 horas.

El Cuarto Menguante sale a las 24 horas.

La Luna Nueva sale a las 6 horas.

El Cuarto Creciente sale a las 12 horas.



La órbita de la Luna, de la Tierra y la de todo cuerpo sometido a la Fuerza de Gravitación, recorre una órbita elíptica, con el Sol en uno de los focos de la elipse.

Entonces cada lunación tiene una punto cercano a la Tierra ("perigeo") y un punto lejano ("apogeo").


Hoy 24 de febrero de 2018.

La Luna salió (orto) a las 12:43.

Estará lo más alta en el cielo a las 19:12.

Se ocultará (ocaso) hasta mañana a las 01:41.

Está iluminada un 68% y tiene como fondo la constelación Taurus, en la esquina con Orión.

Como la Luna, al igual que la Tierra, recorre su órbita de Oeste a Este, mañana aquella estará unos 13 grados hacia el Este, con respecto a la posición de hoy.




La Luna siempre ha inspirado a los seres humanos, en todas las cosas que hacemos, especialmente en las artes gráficas y la música.

Luna liberiana.
Luna de Xelaju.
Fly me to the Moon.
Blue Moon.
Deja que salga la Luna.
Rayito de Luna,
Luna lunera,
Moonlight Sonata.
Clair de la Lune,


miércoles, 14 de febrero de 2018

"Jueves" 18 de febrero *1930*, se descubre Plutón

En efecto, el 18 de febrero de 2018, se cumple el 88avo aniversario del descubrimiento de Plutón, realizado por el astrónomo Clyde Tombaugh:
(https://en.wikipedia.org/wiki/Pluto#Discovery),
(https://en.wikipedia.org/wiki/Pluto).



Para todos los que nacieron antes del 2006, como yo (1943), Plutón fue el noveno planeta del Sistema Solar, pero luego de aquel año fue recalificado como miembro de una nueva categoría de objeto celeste, la de Planeta Enano:
(https://www.iau.org/public/themes/pluto/).


¿Quiere leer un "verso libre" de Marie Lissete Alvarado, sobre Plutón y sus satélites?
Visite entonces esta entrada:
La venganza de Plutón:
https://cienteccrastro.blogspot.com/2012/07/la-venganza-de-pluton.html


¿Quiere leer un cuento fantástico de ciencia ficción, ambientando en este planeta enano y su satélite mayor?
Entonces siga leyendo.

De Caronte a Plutón en seis horas
Es uno de los 6 cuentos del libro "Chindo y Maura con otros cuentos", de Marie Lissette Alvarado y José Alberto Villalobos.
EdiNexo, 2015. ISBN: 978-9968-557-97-9.
**********************

Es el año 2484, específicamente el 9 de setiembre, de acuerdo con el calendario Gregoriano, que usamos en la Tierra; Plutón está en su segundo perihelio, desde su descubrimiento el 18 de febrero de 1930.
Hoy se realiza el primer viaje de pasajeros de la cápsula Nix, una burbuja de cinco metros de diámetro, acondicionada para cuatro pasajeros.
La Nix se desliza casi sin rozamiento, confinada dentro de un largo tubo cilindro transparente, desde el ecuador de Plutón hasta el ecuador de Caronte, en solo seis horas.
Ajustada al tubo guía, la Nix es impulsada por diferencias de presión entre la parte trasera y la delantera, y una potente turbina de jet que provee un impulso adicional, si fuera requerido. El sistema es similar al que se usaba a finales del siglo XX para enviar documentos y dinero entre diferentes terminales de una oficina bancaria, cuando aún se imprimían en papel, documentos y billetes. El viaje es silencioso, pues casi no hay fricción con el tubo que conecta a Caronte con Plutón.
Llegué a Caronte hace un mes, el viaje desde la Tierra, para humanos sigue tardando más de 9 años, casi lo mismo que tardó la sonda robótica New Horizons, a principios del siglo XXI. Por eso y lo hostil de las condiciones ambientales, no hay más de cinco terrícolas aquí, sólo para que supervisemos el funcionamiento de algunos programas, todo es automatizado y controlado mayoritariamente desde la colonia de humanos en el satélite Ganímedes de Júpiter.
Si uno no establece desde el principio algún tipo de amistad con algún cosmonauta, compañero de trabajo, o no mantiene comunicación frecuente con la Tierra, la estadía prolongada, se convierte en una aburrida rutina. Pero hay mucho que hacer como ingeniero; además de estudiar y hacer mucho ejercicio físico todos los días, pues la gravedad en la superficie de Plutón es apenas seis centésimas del valor en la Tierra, y en Caronte solo llega a la mitad de este valor.

Lo mejor de todo en este trabajo, está en el regreso, que iniciaré dentro de cinco meses; pasamos por colonias en TritónMirandaTitánEuropa y Fobos, cinco meses en cada sitio y finalmente a la Tierra. Ningún cosmonauta repite el viaje, que  de ida y regreso tarda 35 años. En este trabajo solo aceptan ingenieros electromecánicos recién graduados, de unos 25 años. El entrenamiento específico ocurre durante el viaje, si sobrevivimos llegamos de regreso a la Tierra, justo para pensionarnos.

El radio de la órbita casi circular de Caronte, alrededor de Plutón, es de 19 571 kilómetros, por lo que la distancia entre los centros del planeta enano y su satélite mayor no varía.
Si aplicamos la relación simple para encontrar el centro de masa de estos dos cuerpos (masa x distancia = Masa x Distancia), encontraremos que ese punto está a 2 042 kilómetros del centro del rey de los enanos. Este punto está más cercano a Plutón, y fue muy importante para los ingenieros y técnicos espaciales, cuando realizaron el diseño y construcción del tubo espacial para la Nix y así definir la posición de los anclajes de estabilización, y el tipo de materiales, que fueron producidos en minas y fábricas en Plutón y en Caronte.

Me han dicho que, durante este viaje, la vista de las estrellas y los planetas cercanos es bastante buena, gracias a las ventanas panorámicas de la Nix. Destaca el distante, aparentemente pequeño, pero muy brillante Sol y, desde luego, la Vía Láctea, no importa mucho si es de noche o de día, porque la iluminación diurna, tanto en Plutón como en Caronte, es como la del crepúsculo en la Tierra.

En la Nix hay cuatro asientos emparejados, colocado en el centro de la cápsula, enfrentando la dirección del viaje, en este caso Caronte-Plutón. A ellos se accede por estrechos pasillos, por la izquierda, o por la derecha, del lado de las ventanillas. Son asientos muy cómodos, con suficiente espacio para poder acostarse y dormir.
Durante el “vuelo” se pueden solicitar bebidas y otros alimentos que los prepara un chef robótico, cuyo centro de catering está convenientemente en el nivel inferior y llegan a nosotros por medio de un “dron”. Allí también está la bodega de equipaje y el sistema de giroscopios que mantiene los asientos correctamente orientados.
Durante el viaje la cabina está presurizada a una atmósfera y aclimatada a una agradable temperatura de veinticinco grados Celsius, a pesar de que en el exterior tanto en Plutón como en Caronte es tan baja como doscientos dieciocho grados bajo cero.
No se requiere traje espacial, excepto para salir a Plutón o a Caronte, en las dos terminales (nixipuertos), denominadas Hidra y Stix , respectivamente, pero en realidad, tanto en el planeta como en su satélite, todos los traslados se hacen en un tren, con un vagón totalmente acondicionado para humanos.

La distancia superficie a superficie que debe viajar la Nix es 17 781 kilómetros, un poco menos que lo recorrido en un vuelo de ida y regreso San José - París, a lo largo de un círculo máximo de la Tierra.
Los terrícolas establecimos colonias de robots en Plutón y Caronte, desde el año 2 943. La tecnología espacial permitió arrear gravitacionalmente algunos asteroides, ricos en minerales, lo que permitió una boyante minería para suplir sus fábricas. El agua, el oxígeno y el nitrógeno para fabricar “el aire acondicionado” que necesitamos, se extrae localmente de los eternos hielos y el tibio océano interior que hay en Plutón. La fuente de energía para todo es nuclear.

Hoy inicia mi segundo viaje de supervisión a Plutón, que juntaré con una especie de vacaciones o paseo de 72 horas, como un medio día plutónico. Este “vuelo” es el Nx-8h, mi asiento es el 4-A y estoy colocando mi equipaje de mano bajo él, cuando veo avanzar por el pasillo de mi lado, una hermosa rubia que nunca antes he visto, un poquito más alta que yo, pero aparentemente de menor edad, viste un traje largo de color negro y tiene su pelo liso simplemente recogido con una hermosa peineta plateada, no lleva equipaje de mano, es imposible dejar de verla y admirarla.

No sé quién es, pero solo puede ser una ingeniera como yo, a menos que mis años de soledad me estén provocando alucinaciones celestiales.
Llega a mi lado mirando la colilla de su número de asiento y yo solo atino a decirle:
-Le gustaría este asiento. Y ella con una sonrisa me contesta.
-No gracias, prefiero el 4-B, porque es mi asiento asignado. Da la vuelta por detrás y se sienta pausadamente en su sitio.
-Me digo a mí mismo, pero en silencio, que suerte será mi compañera de viaje, luego me di cuenta que solo viajamos nosotros dos.
Termino de sentarme, mirando de reojo a la hermosa mujer. Ambos permanecemos en silencio por varios minutos, hasta que comienzan a ejecutarse las maniobras de despegue.
Bajo la solapa de su blazer, asoman tres letras de su nombre; Gyn…, y como no puedo ver el resto la llamaré simplemente Gyn. Parece que está nerviosa, sobresaltada y con sudor muy frío en sus manos, su corazón palpita más rápido y más fuerte que lo normal, la cercanía me permite escucharlo, como si tuviera mis oídos pegados a su pecho, ¡quien no quisiera!
En un momento me dice.
-Nunca he podido estar calmada durante las salidas y las llegadas, desde que leí en la biblioteca de mi bisabuelo, un libro sobre el accidente del Challenger en 1986. Es curioso, pero se me olvida que este no es un viaje impulsado por cohetes, como los que usaban los transbordadores espaciales a principios del año 2000.
Y tiene razón de no estar tranquila, a nuestras espaldas los compresores del nixipuerto y la turbina de la cápsula provocan una fuerte vibración en la Nix, pero nos han dicho que eso es solo rutina pasajera, sin peligro.
Gyn acerca tímidamente su cabeza a mi hombro derecho, entonces me vuelvo hacia ella, la abrazo y le doy un prolongado beso en sus labios, que acepta sin protesta. Parece que produce en ella un efecto calmante en su estado de ánimo, una sensación de seguridad, o al menos de compañía cercana.
Seguimos así por más de quince segundos, hasta que las vibraciones desparecen y estamos a punto de alcanzar la rapidez de crucero de la cápsula.
Nos volvemos a ver, sonreímos, juntamos nuestras manos; su izquierda con mi derecha ya no suda, pero aún está fría y siento el pulso de su corazón, como si lo tuviera en mis manos para pasarle un poco de mi calor.
Reclinamos hacia atrás los asientos e iniciamos una larga etapa de reposo, con la cara de uno hacia la del otro, pero los ojos cerrados, sólo mirándonos con la imaginación y, sin pronunciar palabra, comenzamos a imaginar lo que sería nuestro futuro inmediato, -bueno, al menos yo-.
Quizás ambos esperamos que, en los siguientes 330 minutos del viaje, algo bueno, para recordar siempre, pueda suceder…

En el lado de Caronte, el lugar de los tres puntos de anclaje para el tubo se decidió encontrando la posición donde sus respectivos campos gravitatorios son iguales. Resultó a 4 367 kilómetros de Caronte y desde allí parten los cables estabilizadores.
En el siglo XXV, lo que se puede llamar “ingeniería civil espacial” está en la cúspide de su desarrollo, lo mismo que la ciencia de materiales, dejando totalmente atrás lo que imaginaron mis antepasados del siglo XX cuando se publicó “Buck Rogers”.
La construcción de este “puente colgante” entre Plutón y Caronte, la hicieron robots ensamblados en China, en solo año y medio.
Cuando llegamos a este punto ocurre un poco de vibración moderada, Gyn... se despierta e instintivamente aprieta mi mano.
- Oh, disculpa me dice, estaba en medio de un agradable sueño, del tipo “mil y una noches”, acabo de regresar, no sé de dónde.
- Es “turbulencia” le digo, como para calmarla con una broma.
- ¡Qué chistoso, eso no ocurre en el espacio!
- Bueno, sí…, a ciertos terrícolas sí les pasa.
- En cierta manera, comencé a sentir vibraciones en todo mi cuerpo desde el primer momento en que te vi, y la amplitud de las ondas que han estado recorriéndolo, apenas se están calmando, como parece que está ocurriendo con esta burbuja-.

El centro de masa del sistema P-C es el centro de rotación de los dos cuerpos, que dan vuelta con períodos idénticos: 6,38 días terrestres. Esa es la duración del día, tanto en Plutón como en Caronte, pero debido al doble acople gravitacional entre ellos, siempre miran uno hacia el otro, como dos enamorados bailarines que ejecutan su danza fuertemente asidos de sus brazos.
Nuestro viaje sale de día de Caronte y llega de noche a Plutón, en solo seis horas.
Al igual que con la Tierra y la Luna, sus fases son opuestas. Ahora que Plutón está casi en fase nueva, Caronte está casi en fase llena. Pero hay una interesante diferencia; desde la Luna se ve la Tierra rotando sobre su propio eje. Pero en el caso de Plutón y Caronte esta rotación como trompo no ocurre, los vemos estáticos con los mismos dos lados enfrentados, lo único que se ve girar desde cualquiera de los dos cuerpos, son las estrellas de fondo. Como un niño en un carrusel que mira fijo a otro que está al otro lado, y a sus padres que están afuera girando alrededor.

El viaje inició a las 9:00, hora solar de Caronte (21:00 hora solar de Plutón), han transcurrido dos horas de viaje y Plutón se observa alto y enorme en el cielo casi en su fase nueva, muy cercano al Sol. Desde la Tierra, la Luna nunca se puede ver así, excepto durante un eclipse.
Apunto hacia la ventana y le digo a Gyn:
- Mira, parece que va a ocurrir en eclipse solar. Y ella, con una pícara sonrisa dibujada en su rostro me responde.
- No es un eclipse, es una ocultación, el Sol desde aquí se ve muy pequeño, pero su magnitud visual es -19, miles de veces más brillante que Venus, necesitaremos anteojos protectores.
Gyn saca de su cartera dos anteojos con filtro U-V y me da uno.
- ¿Sabías que esto iba a ocurrir y venías preparada?... ¡con dos anteojos solares!
- Si…, nunca se sabe cuándo un simple aparatito te hace el día.
Contemplamos la inmersión del Sol tras Plutón, y nos divertimos un rato tratando de calcular en cuánto tiempo emergerá por el lado opuesto. Me llama la atención los conocimientos de Gyn... sobre Astronomía.
¿Quién es esta inteligente, culta y bella mujer?, me lo pregunto varias veces, en silencio.

Hemos llegado a la mitad del viaje, el tubo con la Nix empiezan a mecerse suavemente, como si fuera un péndulo sostenido por dos cuerdas, nos habían dicho que eso sucedería durante unos 15 minutos, no hay por qué alarmarnos.
El Sol está ahora del otro lado de Plutón, nos perdimos la emersión, seguro estábamos medio dormidos.
Más adelante parece que el tubo está dentro de una leve nubosidad, pero esto no puede ser.
Bueno sí, la guía automática de vuelo nos explica que estaremos atravesando, durante cinco minutos, la “coma” de un cometa que se dirige al interior del Sistema Solar. Aún está muy lejos del Sol, pero su incipiente atmósfera de diminutas partículas de polvo y gas, lo más cercano a la nada, se nos atravesó en el camino. Desde luego, no se forman meteoros en el vacío entre Caronte y Plutón, solo nos parece estar dentro de un tenue velo que ha cambiado levemente la transparencia normal del diáfano espacio que nos rodea.

Seis horas después, estamos llegando, de noche, puntualmente a Plutón.
Comienzan las vibraciones, Gyn... y yo nos abrazamos de nuevo, pero sin beso.
-Ya se le quitó el miedo, ¡qué lata!
En realidad, el descenso en el ecuador de Plutón es muy suave, como una lenta caída con un paracaídas muy grande.
¿Tengo que averiguar hacia dónde va Gyn? Necesito saber si regresa a la Tierra, tiene que hacer un trabajo de supervisión, o qué.
Yo había planeado que, en mis primeras horas en Plutón, justo al llegar y antes del trabajo, tomaría el tren que da la vuelta a lo largo del ecuador. Es un tren de levitación magnética, como el antiguo Maglev de Shanghai, que permite bajarse en cuatro estaciones, visitar planicies y montañas y, continuar casi cuando quiera. Bueno, no visitar en el sentido que normal; todo esto hay que hacerlo sin salir del vagón-hotel del tren, que permanece estacionado por seis horas, hasta que llega el siguiente tren, solo se puede mirar por las ventanillas, tomar fotos, estudiar, hacer ejercicio, comer y dormir.

Gyn y yo nos estamos colocando los trajes de astronautas, para pasar de la Nix, al nixipuerto en Plutón y para mi mala suerte, contesta la pregunta que ha estado dando vuelta en mi cabeza; me dice:
-Durante las siguientes cinco horas, mientras llega el nuevo día en este lado de Plutón, voy a hacer la revisión del complejo Cerber-7 y cuando termine tomaré el tren ecuatorial, porque me interesa visitar de día esa región.
¿Y tú, cuáles son tus planes?
Parece que sus intenciones son que siga con ella.

Mi falta de conocimiento me dejó mudo, había planeado mi vacación y mi trabajo, justamente de forma opuesta a Gyn. 
¿Y qué podría yo ver de noche?
Quedaba entonces una oportunidad de permanecer justo a ella, que ambos nos acompañáramos a nuestros respectivos trabajos, durante muchas horas y que Gyn... quisiera permanecer un tiempo más en Plutón, cuando terminemos.
Solo que este lado del enano volvería a estar de noche, pero bueno, el lado puesto estaría de día, no está tan mal, una noche y un día plutónico juntos… Tengo que preguntarle.
Pero la suerte no me había abandonado del todo, parece que lee mis pensamientos, ¿me estará conduciendo?

Se me adelanta y dice:
- ¿Quieres venir conmigo a “Cerber-7”? Juntos podremos hacer mi trabajo en menos tiempo, y cuando terminemos yo te acompaño a “Cerber-9” y te ayudo con lo que tengas que hacer allí
No podía creer mi suerte, aunque tuve la duda de como supo hacia donde me dirigía. Claro que acepté, aunque no sepa que tendría que hacer allí, supongo que algo similar al trabajo que yo hago.
Ambos tomamos el pequeño taxi-tren hacia nuestra primera labor conjunta de supervisión.
Es curioso, Gyn no tiene el código de acceso para entrar al complejo C-7 y me pide que yo use el mío. ¿Será compatible?

Entramos e inmediatamente Gyn comienza a destruir todo el equipo de cómputo que encuentra, lo hace con solo sus manos. No está simplemente dañado el software, está realmente haciendo pedazos todo el hardware que se le atraviesa, junto con otro equipo que no es precisamente de cómputo. Ahora se dirige al reactor nuclear de Plutonio enriquecido y retira las barras moderadoras, parece que provocará una reacción en cadena desbocada, sin control, para producir un desastre nuclear equivalente a la detonación de una docena de bombas atómicas, Plutón y Caronte serán destruidos, con todo lo que hemos construido allí.

Yo aun no comprendo del todo lo que sucede, ¿por qué la bella y talentosa mujer de la que estoy enamorado actúa de esa manera?
Pero parece que Gyn si lo sabe, y está dispuesta a terminar pronto con su misión, que evidentemente incluye acabar con mi vida.
Ocurre una primera explosión y el C-7 pierde la mayoría de sus paredes y techo, el vacío y la baja temperatura actúa de inmediato quitándome la vida en forma instantánea, sin dolor.
Si pudiera ver lo que sigue vería que Gyn también se congela en muy poco tiempo, el hermoso cuerpo que admiré se rompe en miles de pedazos, como boronas de mercurio sólido y en una de ellas, al fin se podía leer su nombre completo, Gynoid T-X.


domingo, 4 de febrero de 2018

Observando el cielo de febrero 2018

https://www.imcce.fr/newsletter/docs/2018_02_Observer_le_ciel.pdf
Traducido con la ayuda del traductor de Google (https://translate.google.com/?hl=es#fr/es/es)

Febrero marca el medio del invierno. 
Aunque la duración del día aumenta significativamente, estos días son siempre cortos 
y las noches largas. Esta disparidad se debe al fenómeno de las estaciones. 
Si las consecuencias de éstas, los días largos y el calor en verano, los días cortos y el 
frío en invierno son bien conocidos por el público en general, pocas personas conocen 
las razones astronómicas de su origen.

La Tierra no gravita alrededor del Sol con su eje de rotación perfectamente vertical 
(perpendicular al plano de su órbita). Si este eje fuera perfectamente vertical, 
en cualquiera época del año, y donde sea que estemos en la Tierra, la duración del 
día siempre sería igual a la duración de la noche, y la altura del Sol siempre sería la
misma sobre el horizonte al mediodía, dependería solo de la latitud del lugar. 
Pero este no es el caso. Este eje está inclinado unos 23,5 °, y esta inclinación 
provocará una variación de la altura del Sol sobre el horizonte. Dicha variación es 
solo aparente porque el Sol es, por supuesto, perfectamente inmóvil en relación 
con la Tierra.
Para comprender el fenómeno, imaginemos a un observador terrestre, de pie 
y mirando hacia delante a un árbol en el horizonte. Si nuestro observador inclina 
su cabeza hacia atrás, tendrá que bajar los ojos, mirar más abajo para continuar 
viendo el árbol. Esto es exactamente lo que le sucede a un observador en 
el hemisferio norte mirando el sol al mediodía en invierno. 
Es como si la Tierra fuera una cabeza que entre julio y diciembre se inclina más y más, 
y es el 21 de diciembre, el día del solsticio de invierno, cuando la Tierra se inclina más. 
Ese día, los observadores del hemisferio norte, ubicados en la parte frontal 
de la cabeza / Tierra, ven el Sol en el punto más bajo del año. 
Después de esta fecha, 
la cabeza/Tierra  se recuperará lentamente. En la Francia metropolitana, 
un observador 
que sale todos los días al mediodía verá, a partir de enero, que la altura del Sol 
se elevará lentamente sobre el horizonte. Es este cambio el que permite de enero a junio, 
y por lo tanto también en febrero, un amanecer cada vez más temprano y un atardecer más y más 
tardío. 
[Atención: nuestra imagen de una cabeza que se inclina a veces hacia atrás, a veces hacia adelante
no significa que la inclinación del eje de la Tierra oscila durante el año.]

En relación con el plano de su movimiento orbital alrededor del sol, este eje permanece constantemente inclinado en 23,5 °. Nuestra imagen de cabeza oscilante es solo una parábola, un atajo para intentar explicar lo que ve un observador terrestre. Volvamos a nuestros cielos desde este comienzo del año.

El cielo del principio de año 
15 de febrero 2018; 23:00. Heavens above.
En enero, las estrellas que se encontraban detrás del Sol eran las de Sagitario. El Sol estaba entonces en la constelación de Sagitario. Pero a medida que la Tierra sigue dando vueltas alrededor del Sol, el campo estelar cambiará. En febrero, son las estrellas de la constelación de Capricornio las que reemplazarán a las de Sagitario. Estas dos constelaciones son perfectamente invisibles en invierno, porque están en el cielo cuando es de día.

Doce horas más tarde, alrededor de la medianoche, la Tierra dio una media vuelta alrededor de su eje, es de noche y podemos admirar las constelaciones opuestas, las del cielo invernal. Vamos a ponerlo el 15 de febrero alrededor de la medianoche: todo el cielo invernal está en el lado derecho del meridiano (de
norte-sur). En otras palabras, las constelaciones del cielo de invierno llenan toda la parte occidental del cielo, mientras que a la izquierda del meridiano las constelaciones del cielo de primavera están listas para subir al escenario.
En el medio, hacia el meridiano, así entre el sur y el cenit, hay una especie de "tierra de nadie", deberíamos escribir "tierra de no estrellas", llena de dos constelaciones un poco fantasmales: Cáncer e Hidra. Estas dos constelaciones son de hecho muy discretas porque no contienen estrellas brillantes.
Las estrellas de Cáncer son todas de magnitud 4, las de la Hidra oscilan entre 3 y 4. Solo
Alphard, “la Solitaria” (α de la Hidra, su estrella más brillante) de magnitud 2 se sale un poco del lote.

Si estas dos constelaciones son pobres en estrellas brillantes, son apenas más ricas en objetos del cielo profundo. La Hidra es incluso la desesperación de cualquier astrónomo codicioso de objetos bellos porque alberga solo una pequeña nebulosa planetaria (25'' de grado),
NGC 3242 (la nebulosa del fantasma de Júpiter) y algunas galaxias, bastante débiles y con poco interés. Es un poco mejor para Cáncer, que alberga dos cúmulos abiertos: M67 y M44, un hermoso grupo ubicado a unos 2700 años luz de distancia.
M 44
Su edad se estima entre 3,2 y 5000 millones de años, edad rara y muy respetable para este tipo de objeto. De hecho, la mayoría de los cúmulos abiertos colapsan antes de que puedan alcanzar mil millones de años. M67 es fácil de encontrar y bien visible con prismáticos 10x50 (magnitud 6.7). Pero es más bien M44, Praesepe, la que llama la atención en esta región del cielo. Localizado en el medio de la constelación de Cáncer, este grupo es uno de los pocos que son fácilmente visibles a simple vista.

Su fácil ubicación se debe a su brillo (m= 4,5) y su tamaño (90' de arco es 3 veces el diámetro de la Luna). 600 millones de años, este grupo ubicado a unos 560 años luz contiene más de 1000 estrellas. Estudios recientes nos han enseñado que M44 está constituido por 68% de estrellas enanas, 30% de las estrellas de tipo solar y el 2% de las estrellas masivas, una distribución bastante similar a la que se encuentra en la Vía Láctea, nuestra galaxia. En la observación, el ojo humano percibe un charco de luz nebulosa, sin poder distinguir las estrellas individualmente, como sí es el caso para M45, el grupo de las Pléyades.

Con binoculares
10x50, el grupo es hermoso y revela veinte estrellas. Contra todas las expectativas, la observación con un telescopio no necesariamente le halagará. En un instrumento pequeño, la imagen sigue siendo interesante si nos usamos aumentos más bajos (de 20 a 30 veces como máximo). El astrónomo que probaría una amplificación más grande se decepcionará porque, a 50 veces o más, perdemos la visión general del cúmulo, del cual vemos más que unas pocas estrellas dispersas.


Gilles Sautot
IMCCE.

jueves, 1 de febrero de 2018

Febrero 2018 * Almanaque astronómico *

Febrero de 2018 no tiene luna llena, porque se la quitaron enero  y marzo, que tienen dos.

Para la hora local de Costa Rica (U.T.C - 6 horas).
Hora estándar de América Central, México
CST en Estados Unidos y Canadá.


IMN: Pronóstico del tiempo
.
Intellicast
.
GOES ESTE (
Caribe).

Windy.com.
¿
Qué hora es?
Fase Lunar
.
Orto y ocaso del Sol



Tonight’s Sky (February 2018).
Tour of February’s Sky (Sky &Telescope).
Observer le ciel en Février 2018 (IMCCE).

Jueves 01 de febrero de 2018. Día 32, semana 5
00:18 a 05:48. Júpiter (-2,0). E = 81°, en Libra.
01:12 a 05:30. Marte (1,2). E = 69°, en Scorpius.
03:30 a 05:48. Saturno (0,6). E = 38°, en Sagittarius.
05:30 a 05:48. Mercurio (-0,6). E = 11°, en Capricornus.
05:58:42. Orto del Sol. El más tardío del año. A= 107,1°, Este-Sureste, En Capricornus.
06:30 a 18:12. Venus (-3,9). E = 6°, en Capricornus.
06:54. Ocaso de la Luna. A = 284,0°, Oeste-Noroeste. En Leo.
17:41. Ocaso del Sol. A= 253,0°, Oeste-Suroeste. En Capricornus.
18:30 a 22:06. Urano (5,8). E = 72°, en Pisces.
18:42 a 18:54. Neptuno (8,0). E = 30°, en Aquarius.
07/02
09:54. Luna en cuarto menguante.
Jueves 08 de febrero de 2018. Día 39, Semana 6
00:14. Orto de la Luna. A= 104,5°, Este-Sureste. En Libra.
01:00 a 05:30. Marte (1,1). E = 72°, en Ophiuchus.
03:06 a 05:48. Saturno (0,6). E = 44°, en Sagittarius.
05:00 a 05:00. Plutón (14,3). E = 30°, en Sagittarius.
05:48 a 05:48. Mercurio (-1,0). E= 7°, en Capricornus.
05:58. Orto del Sol. A = 105,0°, Este-Sureste. En Capricornus.
06:36 a 18:12. Venus (-3,9). E = 7°, en Capricornus.
12:14, Ocaso de la Luna. A = 254,1°, Oeste-Suroeste. En Libra.
17:43. Ocaso del Sol. A = 255,2°, Oeste-Suroeste. En Capricornus.
18:30 a 21:42. Urano (5,8). E = 65°, en Pisces.
11/02
08:24. Luna en apogeo. A 405 670,6 km de la Tierra (centro a centro).
Aspecto de los planetas al 15 de febrero. IMCCE.
Jueves 15 de febrero de 2018. Día 46, semana 7
Día de Galileohttp://www.galileoday.org/.
00:54 a 05:30. Marte (1,0). E = 74°, en Ophiuchus.
02:36 a 05:48. Saturno (0,6). E = 50°, en Sagittarius.
05:45. Orto de la Luna. A = 104,9°, Este-Sureste. En Capricornus.
05:56. Orto del Sol. A = 102,6°, Este-Sureste. En Capricornus.
06:36 a 18:18. Venus (-3,9). E = 9°, en Aquarius.15:05. Luna nueva.
14:51. Eclipse parcial de Sol (no visible en Costa Rica).
17:45. Ocaso del Sol. A = 257,5°, Oeste-Suroeste. En Capricornus.
17:47. Ocaso de la Luna. A = 256,6°, en Aquarius.
18:30 a 21:12. Urano (5,9). E = 58°, en Pisces.
23:24 a 05:48 (mañana). Júpiter (-2,1). E = 95°, en Libra.
16/02
Año nuevo chino: año del perro

https://chinesenewyear2018.com/.
Eclíptica el 16 de febrero. IMCCE.
Jueves 22 de febrero de 2018. Día 53, semana 8
00:42 a 05:30. Marte (0,9). E= 77°, en Ophiuchus.
02:12 a 05:42. Saturno (0,6). E= 57°, en Sagittarius.
05:54. Orto del Sol. A= 100,1°, Este. En Aquarius.
06:42 a 18:30. Venus (-3,9). E= 11°, en Aquarius.
10:56. Orto de la Luna. A= 75,6°, Este-Noreste. En Taurus.
17:46. Ocaso del Sol. A= 260,1°, Oeste. En Aquarius.
17:54 a 18:00. Mercurio (-1,6). E= 5°, en Aquarius.
18:30 a 20:48. Uranus (5,9). E= 51°, en Pisces.
23:00 a 05:42 (mañana). Júpiter (-2,2). E= 102°, en Libra.
23:44. Ocaso de la Luna. A= 286,1°, Oeste-Noroeste. En Taurus.
23/02
02:09. Luna en cuarto creciente.
27/02
08:47. Luna en Perigeo. A 363 951,9 km de la Tierra (centro a centro).