viernes, 20 de febrero de 2026

28 de febrero 18:00 desfile de planetas

Decimos que los planetas del Sistema Solar siempre están a lo largo de la “eclíptica”.  Ésta es una “línea” en la esfera celeste, inclinada 23,5° respecto al ecuador celeste y que éste está justamente encima del ecuador terrestre.

La eclíptica es el plano orbital de la Tierra alrededor del Sol.

Para nosotros, observando desde la Tierra,  el movimiento del Sol en la esfera celeste durante un año, traza un camino a lo largo de la eclíptica.

Los planetas los vemos a largo de la eclíptica, porque sus planos orbitales están muy cerca de ese plano, lo mismo que el de la Luna.

Pero no considere a la eclíptica como una única autopista elevada, donde los carritosplanetarios (Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno) viajan por ese único carril, en diferentes posiciones. Por ejemplo, uno por Zapote, otro por Guadalupe, otro por Tibás y otro por La Uruca. ¡no es así!

Es que la eclíptica no es una curva física, es una proyección.
Usted en la noche, puede imaginarse los planetas a lo largo de la eclíptica,

¡Pero están a distancias  reales muy diferentes,
tanto del Sol como de la Tierra!

Así que no le digo que los planetas se alinean el 28 de febrero, porque no me gusta ese vocabulario algo limitante.

Porque mi concepto básico de línea es una “recta”, igual al concepto que tiene su hijo o su nieto que está en la escuela.

A lo sumo, yo aceptaría una curva casi recta como la que hacemos en el banco, en las clínicas del Seguro Social o la que hicimos el 1 febrero cerca de las mesas de votación.

Pues no es así,
los planetas nunca se alinean de esa manera,
“uno detrás del otro”
 -
ni hacia el fondo de la esfera celeste, ni de lado-.


Y disculpe si le recalco algo que usted ya conoce bien.


Lo que vemos, cuando es apropiado,
es un “desfile” de planetas a lo largo de la eclíptica
cuando están del mismo lado respecto al Sol
y quizás no muy cerca de éste
.

El 28 de febrero:
  • No podemos ver a Marte (m= 1,2), porque está del otro lado (“va delante del Sol”).

  • https://starwalk.space/en/news/what-is-planet-parade

  • Para Mercurio (m= 2,0) y Venus (m= -3,9), necesitamos un horizonte bajo, quizás de playa.
    Binoculares serán de gran ayuda.

  • Para Saturno (m= 1,0), que se oculta a  las 17:12, posiblemente no tendremos problemas.

  • Para Neptuno (m= 8,0) necesitamos un excelente telescopio, un buen mapa, cierta habilidad visual y experiencia.

  • Júpiter (m= -2,4) en Gemini y la Luna (m= -11,8) en Cancer, no tendrán problema.

Bueno, ese es el desfile y el reto de observación.
Usted decide si lo acepta.
Puede ser uno o dos días antes del 28, o uno o dos días después, depende de las condciones locales de su sitio de observación.


jav

miércoles, 18 de febrero de 2026

El Sol, la Tierra y la Luna del 22 de febrero 2026 *** Cerro del Espíritu Santo, Naranjo, Alajuela - Costa Rica -

WhatsApp: 87351834

Es el día número  53 de este año 2026 (según el Calendario Gregoriano). Este año no es bisiesto, así que aproveche los 28 días que tenemos.

El Sol:
Sale a las 05:53, en la constelación Aquarius.
Como no estamos en la fecha del equinoccio, no sale al Este exacto, sino 10 grados corrido hacia el Sur (acimut: 100 grados).



A las 11:50 alcanza su punto más alto en el cielo, es decir el cruce del meridiano local de Naranjo (altitud 70 grados), exactamente hacia el Sur.

¡Ese momento es el verdadero “mediodía solar local”,
no a las 12:00” ! 
A pesar de aquel recordado lema de Radioperiódico Reloj lo diga:


Esto porque la latitud geográfica de Naranjo (= Costa Rica promedio) no es 90 grados, sino 84°.
Entonces el Sol se adelanta al reloj;
Hora de Naranjo = TiempoUniversal Coordinado - 6 horas.

El ocaso del Sol (el momento en que la “coquita” desaparece bajo el horizonte occidental, ocurrirá a las 17:46.

La Tierra:
Estará a 148 millones de kilómetros) del Sol (centro a centro).

https://www.imcce.fr/lettre-information/archives/230#current-article3

Recién pasadito el perihelio -punto más cercano al Sol-; el  3 de enero  a 147 millones de km y acercándose al  afelio (punto más distante del Sol; el 6 de julio a  152 millones de km.

Nos acercamos al equinoccio de marzo (20/03), cuando inicia oficialmente la estación astronómica que llamamos primavera”.

Ahora, aunque a usted no le parezca, estamos en la estación astronómica de invierno.

Que no es lo mismo que temporada seca (pregúntele al InstitutoMeteorológico).  
Quizás por eso es por lo que hemos tenido algunos días fríos (¡y secos!).

El invierno inició oficialmente el 21 de diciembre 2025, con el Solsticio del Sur.

La Luna:
Sale (“orto) a las 09:35, con un acimut de 71 grados ( Norte-Noreste), en la constelación Aries.



Estará a una distancia de 371 370 km de la Tierra, con solo el 29% de su disco iluminado.
Esto porque está entre la fase de Luna Nueva (17/02 - ¡Año Nuevo Chino -2026!)  y la fase de Cuarto Creciente (24/02).

El cerro del Espíritu Santo:

10° 05' 06" Norte; 84° 24' 22" Oeste;
1363
metros sobre el nivel del mar.



https://sourceforge.net/projects/skychart/

Referencias adicionales
Jav

miércoles, 28 de enero de 2026

La astronomía por placer

WhatsApp: 87351834

Los seres humanos comenzamos a mirar y a maravillarnos con las estrellas del cielo nocturno mucho antes de tener la capacidad de razonamiento para comprender el cómo y el porqué de ellas.
La contemplación del firmamento nació como un acto placentero, un juego de la mirada y de la imaginación, al cual poco a poco fuimos otorgándole significado y utilidad.

Desde luego, nunca vemos el cielo exactamente como aparece en una fotografía.
El ojo humano observa en tiempo real: la retina no acumula energía ni “pixeles”, como lo hace la película fotográfica o los sensores digitales.

Vía Láctea.  Orión sobre Isla de Pascua. Orión casi a simple vista.

Todo lo que percibimos pasa de inmediato al cerebro y se guarda en un plano inconsciente, del cual quizá podamos rescatar fragmentos en algún recuerdo posterior.

En una noche despejada y oscura, lo que vemos a simple vista se asemeja a la imagen que solemos imaginar: un tapiz de luces que invita a la contemplación.
Allí, nuestra mente comienza a crear patrones, figuras y constelaciones que se repiten cada noche y cada año.

Este juego ancestral estimuló la curiosidad y el desarrollo de la inteligencia humana, abriendo el camino hacia el razonamiento crítico, la lógica, la filosofía, la matemática, la ciencia y, finalmente, la astronomía.

Osa Mayor, Osa Menor-Polaris.  Escorpión.  Pléyades (Siete Cabritas)

La dimensión lúdica nunca debe perderse en ninguna actividad humana.
El placer de hacer lo que realizamos es esencial, y si además viene acompañado de alguna recompensa física o práctica, como un estímulo para continuar y sobrevivir; esa utilidad ocupa un segundo lugar.
La primera recompensa siempre ha sido estética y espiritual: el gozo de contemplar los grupos estables de estrellas brillantes, como las que hoy llamamos “Las Tres Marías”, “Las Siete Cabritas” o la figura del “Escorpión”.

Ni qué decir de las innumerables formas geométricas que se dibujan en el cielo, como el papalote y su cola que forman las estrellas de la Cruz del Sur.
Estos grupos celestes nos iniciaron en la entretenida y útil actividad de contar, y en la costumbre de poner nombre a las cosas, aunque no supiéramos del todo qué eran.
Así, del mismo modo que hoy bautizamos fenómenos aún sin explicación clara como la “materia oscura” y la “energía oscura”, nuestros antepasados dieron nombres a las luces del cielo.

Júpiter y Venus.  Alfa - Beta Centauri y Cruz del Sur.  Lluvia de meteoros.

La pregunta sigue viva:

¿Qué podría ser ese objeto luminoso
que vemos cada noche, durante semanas,
casi en el mismo lugar y a la misma hora?

La respuesta exige observar, investigar, formular hipótesis y ponerlas a prueba, aceptando o descartando posibilidades.
Esa es la esencia del espíritu científico: 

La curiosidad que nunca se conforma.

Nuestros ojos también se han deleitado con regiones que parecen pequeñas nubes, algunas con bellos matices de colores.

La “Nebulosa de Orión”, las de Sagitario y de Escorpión, junto con la compleja riqueza de estrellas, cúmulos y nebulosas que forman la banda luminosa de la Vía Láctea, son regalos maravillosos que la naturaleza nos ofrece noche tras noche.

La astronomía, en su raíz más profunda, es un acto de contemplación y de gozo. Es ciencia, sí, pero también es arte, juego y poesía.

Cometa.  Estrellas circumpolares (norte).  Nebulosa Cabeza de Caballo.

Observar el cielo es recordar que somos parte de un universo inmenso, y que el placer de mirar hacia arriba ha sido, y seguirá siendo, una fuente inagotable de preguntas, descubrimientos y belleza.

 jav